jueves, 17 de julio de 2014

Milena


Con esto del mundial pareciera que los estados anímicos hoy tienen un apellido, cuánto durará, nosé, pero esta piola, gustan?, si, pero...alguién pidió permiso para convertirlos en adjetivo?...somos así, básicamente simpáticos, burlones, pero buena onda eh.. . No era en eso que quiero distraerme, simplemente se que hoy, me levanté Di María, como en la final, resignada, mirando del banco el tiempo pasar, las chances se van, el día termina, al ánimo Mascherano que no llega, para colmo entra un Agüero a desorientar la tarde, de vez en cuando Rojo aparece para defender algún ataque en el "inbox". Fin, pasaron los 90´, empate grita el remind en la pantalla, se viene el alargue de 30´ multiplicado por cuatro, reuníón de Womans extra laboral. Entro enojada al estilo Schelotto. Vamos los primeros 15´, hay merienda y eso motiva al estomago. Nos acomodamos todas en ronda frente a pantallas, intentan presentar un stand up, pero una vez más, la conexión Nishimura boicotea el momento. Continua la presentación, y se para Milena, tipa fresca, piola, macanuda, entusiasta, amante de su departamento, cordobesa, de voz particularmente finita como su contextura Flaca Escopeta y corte Mafalda fashionista. Un encanto de persona, o personalidad. Contagiosa su forma de hablar y llevar adelante el alargue duplicado por cuatro. Por todo esto, hoy terminé Milena, con ganas de vivir Milena y por qué no, con tracción a sangre y de la buena, así las cosas serán menos complejas...V.






miércoles, 16 de julio de 2014

Probando...

Pantalla en blanco, pensamientos muchos, orden cero. La cuestión de escribir no es fácil, así que ante que nada, disculpas aquel lector que insista en la lectura.
Blog, nunca se me ocurrió, pero si he leído algunos, hasta he seguido, no con la frecuencia de un lector furtivo, pero he seguido y aún sabiendo que no sigue escribiendo, me animo a leer de vez en cuando alguna columna. Pues me doy cuenta que me gustaba, era algo así como leer el orden de lo que por momentos en mi cabeza ocurría. Si, si si, me gusta el orden aunque sostenerlo en lo terrenal no es fácil, pero el orden psíquico, si así se llamara, es el que busco o tal vez buscamos todos y sin darnos cuenta luchamos. La conciencia tranquila, el deber cumplido, ser paciente. Lo estoy perdiendo y me lo reclamo. No es bueno el reclamo familiar constante, ni el de los amigos, ni el compromiso laboral. Fastidian los reclamos laborales, pero afectan más los reclamos afectivos, llamase familia, amigos y sueños propios. Nunca habrá sido fácil, tomar decisiones, pero está claro que son parte de el desarrollo humano. Tendremos que decidir nomás y descubrir cuán devaluadas han quedado esas decisiones. Autoexigirse es complejo y tiene su precio.V